
Eran las 4 de la mañana del 5 de setiembre de 1972. Los atletas israelíes dormían en sus habitaciones en la Villa Olímpica. Nadie sabía que iba a pasar algo terrible. De repente, unos hombres, militantes del grupo terrorista Septiembre Negro, interrumpieron el bloque 31 en dónde se encontraba la delegación de Israel. Los terroristas asesinaron al levantador de pesas Yossef Romano y al entrenador de lucha Moshé Weinberg, cuando intentaron luchar contra ellos. Nueve israelíes fueron retenidos mientras los otros nueve miembros de la delegación escaparon para salvar sus vidas. Los árabes secuestraron a David Berger, Ze’ev Friedman, Joseph Gutfreund, Eliezer Halfin, André Spitzer, Amitzur Shapira, Kehat Shorr, Mark Slavin y Yakov Springer. Pero… ¿cómo aquellos terroristas lograron entrar a la Villa Olímpica?
Unos atletas estadounidenses los ayudaron a escalar el muro. Los terroristas se disfrazaron con trajes de chándal. Aquellos miembros de la delegación de Estados Unidos pensaron que eran unos deportistas que habían pasado una noche de copas como ellos, pero lo que no sabían era que los terroristas llevaban las armas guardadas en los bolsos deportivos.
Tras asesinar a Weinberg, entrenador del equipo de lucha, los terroristas dejaron su cuerpo afuera del bloque 31. Una hora después, la policía lo encontró y avisó a las autoridades lo sucedido. Manfred Schreiber, jefe de policía de Múnich; Hans-Dietrich Genscher, Ministro del Interior y Walther Tröger, intendente de la Villa Olímpica se apersonaron y negociaron con un hombre, vestido de blanco y con la cara ennegrecida con carbón, que estaba afuera del edificio. Aquel joven se identificó como Issa. Los terroristas habían lanzado por la ventana unos documentos en los que demandaban la liberación de los 236 árabes presos que se encontraban encarcelados en Israel. En aquellos papeles se aclaraban que si sus demandas no se cumplían para las 9 de la mañana, iban a ejecutar un atleta. En la negociación, Genscher se había ofrecido como rehén voluntario a cambio de los israelíes, pero Issa lo rechazó.

Los secuestradores árabes entendieron que iba a tardar un tiempo notificar a Israel sus demandas, esperar que buscaran los expedientes de todos los presos árabes y deliberaran; entonces decidieron extender la hora hasta el mediodía. A las 11:15 de la mañana, el gobierno de Israel avisó a las autoridades alemanas que no habría ninguna negociación. Para evitar cualquier ataque, Schreiber les dijo que aún no había recibido la respuesta de Israel. Entonces, Issa les dio una hora más y dijo que si para la 1 de la tarde no habían noticias de parte del gobierno israelí, quería que los periodistas que se encontraban en la Villa Olímpica, le tomara la declaración y que fueran testigos del asesinato de dos atletas israelíes.
Al volver al edificio, Schreiber confirmó que definitivamente no iba a haber ninguna negociación por parte del gobierno de Israel para excarcelar a los presos árabes. Para convencer a Issa, le dijo que habían liberado a dos personas: Andreas Baader y Ulrike Meinhof. El líder les dio otras dos horas y pidió comida. Los alemanes distribuyeron la comida en cuatro cajones, así varias personas podían llevárselos. Dos policías se disfrazaron de chefs e iban a entrar con los cajones, contar a los terroristas y verificar la condición de los rehenes. Sin embargo, Issa quiso llevar la comida él mismo.
Un rato después, Issa decidió extender la hora hasta las 5 de la tarde. Mientras tanto, el Comité Olímpico Internacional (COI) canceló las Olimpiadas de manera indefinida. Los alemanes intentaron realizar otra negociación. Los negociadores se intercambiarían con los israelíes como rehenes sustitutos y en unos meses, Israel liberaría a 50 presos. La propuesta le llamó la atención a Issa y decidió discutirlo con sus jefes de Septiembre Negro. Sin embargo, no recibió ninguna respuesta por parte de ellos y rechazó la negociación.
Los alemanes decidieron realizar la Operación Sonnenschein. 38 policías, disfrazados con trajes olímpicos y con armas, se posicionaron en el techo del bloque 31 y en los edificios vecinos. Los hombres esperaban oír la orden por radio para entrar en los conductos de ventilación y eliminar a los terroristas. Sin embargo, la Operación fracasó, ya que la prensa filmaba el acontecimiento y los secuestradores podían ver todo lo que sucedía en vivo por televisión.

Los terroristas demandaron que querían un avión para llevarlos a Egipto, país árabe que tenía buenas relaciones con Israel y que podía ayudarlos a realizar negociaciones con el gobierno israelí. Los alemanes aprovecharon la oportunidad para rescatar a los atletas israelíes y fingieron aceptar la demanda de los árabes. Dos helicópteros militares transportarían a los terroristas y a los 9 atletas a la base área Fürstenfeldbruck en donde un avión los esperaban con policías armados disfrazados como tripulantes. Los alemanes acordaron que los policías les disparara a Issa y a su compañero, Tony mientras inspeccionaban el avión. También, los francotiradores que se encontrarían ocultos eliminarían a los terroristas que se encontraran en los helicópteros.
Los secuestradores árabes y los atletas israelíes, para llegar a los helicópteros, tenían que recorrer 200 metros. Los alemanes aprovecharon esta oportunidad al colocar francotiradores en el camino. Issa quería revisar que todo estuviera en orden y los otros terroristas utilizaron a Genscher, Schreiber y Tröger como escudos humanos. Los policías que estaban ocultos se alejaron cuando vieron que Issa estaba inspeccionando el trayecto. Un ruido los alertó y decidieron usar el autobús. Durante el traslado, se descubrió que había ocho terroristas. Desde el principio, los alemanes creían que eran al menos cinco secuestradores. Los francotiradores que estaban en la base área de Fürstenfeldbruck nunca recibieron esta información. El autobús llego a las 10 de la noche.
Al llegar a los helicópteros, Issa los revisó antes de que los terroristas restantes y los atletas subieran. Mientras tanto, en la base área, los francotiradores se estaban acomodando. Tres de ellos se posicionaron en la torre de control, uno se escondió detrás de un camión y otro detrás de una pequeña torre de señal en tierra. Ninguno de ellos eran expertos con las armas.
Los helicópteros aterrizaron en Fürstenfeldbruck 30 minutos después. Algunos de los terroristas asesinaron a cuatro pilotos. Issa y Tony abordaron al avión para revisarlo y lo encontraron vacío. Los policías que se encontraban adentro decidieron abandonar la misión antes de que llegaran los helicópteros. Al volver a los helicópteros, Tony fue impactado en el muslo. El plan era asesinar a Issa, pero un francotirador lo erró con su compañero debido a la mala iluminación.
Los alemanes decidieron realizar el asalto. Dos de los terroristas, que retenían a dos pilotos, murieron. Mientras tanto, los demás les disparaban a los francotiradores. Los pilotos huyeron, pero los rehenes no podían ya que estaban atados.

Un terrorista se acercó a uno de los helicópteros y asesinó a cuatro rehenes. Luego, lanzó una granada al helicóptero. Por otro lado, otro terrorista se acercó al otro helicóptero y les disparó a los cinco atletas restantes. Tres de los militantes de Septiembre Negro fueron capturados por la policía entre ellos eran Jamal Al Gashey, Mohammed Safady y Adnan Al Gashey. Los demás fueron eliminados por los francotiradores. Dos horas después de que el asalto terminó, a las tres de la mañana, el mundo se enteró que todos los rehenes habían muerto.
La suspensión de los Juegos Olímpicos duró solo un día. El 7 de setiembre la delegación de Israel y de Egipto decidieron abandonar la competición. Al día siguiente, la fuerza área israelí bombardeó las bases de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en Siria y Líbano. El grupo terrorista Septiembre Negro era una facción de la OLP liderada por Yasser Arafat. La OLP era una coalición de movimientos políticos y paramilitares creada en 1964. Esta organización quería destruir a Israel, favorecer el retorno de los refugiados palestinos y crear un estado palestino. El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) condenó el ataque a las bases. Tras la masacre, se confirmó que los terroristas eran fedayínes palestinos que provenían de los campos de refugiados de Siria, Líbano y Jordania. El grupo terrorista estaba liderado por Luttif Afif (Issa) y compuesto por Yusuf Nazzal, Afif Ahmed Hamid, Khalid Jawad, Ahmed Chic Thaa, Mohammed Safady, Adnan Al Gashey y Jamal Al Gashey.
Los palestinos y los israelíes tienen más de 70 años de estar en desacuerdo, a pesar que en 1993 la OLP e Israel firmaron los Acuerdos de paz de Oslo en los que significó la renuncia de la OLP a la violencia y el terrorismo y el reconocimiento del derecho de Israel a existir en paz y seguridad. ¿Qué fue lo que desató ese desacuerdo entre las comunidades israelíes y palestinas?
La zona palestina e israelí pertenecía al Imperio Otomano el cual desapareció como consecuencia de la Primera Guerra Mundial. Los británicos decidieron administrar la región de Palestina y realizaron la Declaración Balfour, una carta en la que el gobierno de Gran Bretaña apoyaba la creación de un hogar nacional para los israelíes en Palestina.
“No debe hacerse nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no judías existentes en Palestina”, se indicó en la Declaración Balfour.
Cada año se instalaban más israelíes en la región palestina y eso les incomodaba a los palestinos. En 1947, la Organización de las Naciones Unidas propuso un plan para resolver la situación: crear dos estados independientes (uno árabe y el otro israelí). Los israelíes lo aceptaron, pero los palestinos no, ya que consideraban que era una pérdida de su territorio.
Un año después, David Ben-Gurión proclamó el establecimiento del Estado de Israel y eso enfureció a los árabes. Al día siguiente, cinco países árabes vecinos le declararon la guerra en la cual los israelíes ganaron. Israel amplió su territorio y conquistó la parte occidental de Jerusalén. Por otro lado, Jordania ocupó Cisjordania y Jerusalén Oriental (en donde se encuentran los asentamientos actualmente). Mientras tanto, Egipto se quedó con Gaza. La guerra árabe-israelí en 1948 tuvo dos consecuencias: el enorme número de desplazados de ambas comunidades y la división del territorio palestino en dos partes (Cisjordania, incluyendo a Jerusalén Oriental, y la Franja de Gaza).

Luego, hubo tres guerras más. En 1956, Egipto e Israel se enfrentaron durante la crisis del canal de Suez. Al finalizar, no hubo alteraciones en los territorios egipcio e israelí. La guerra de los Seis Días ocurrió en 1967. Israel logró ocupar Cisjordania, Gaza y la península del Sinaí. Finalmente, en la guerra de Yom Kippur de 1973, Egipto y Siria lucharon contra Israel. Tras la última guerra, Egipto se convirtió en el primer país árabe en firmar la paz con Israel en los Acuerdos de Camp David. De esta manera, el país egipcio pudo recuperar la península del Sinaí a cambio de su renuncia de la Franja de Gaza. Jordania también firmó un tratado de paz con Israel.
Se creó la Autoridad Nacional Palestina (ANP) la cual, en 2013, adoptó el nombre de Estado Palestino. Fue reconocido por 139 de los 193 países que forman la ONU. Por otro lado, se dividió a Cisjordania en tres sectores administrativos: el área A, B y C.
En el área A, la ANP administra de manera exclusiva, se prohíbe la entrada a israelíes. El área B está bajo el control administrativo de la ANP y el control militar de Israel. Por último, en el área C se encuentran los asentamientos israelíes y esta zona es completamente administrada por Israel.
Tras los Acuerdos de Oslo y la cumbre de paz de Camp David, las relaciones entre los palestinos e israelíes continuaron muy tensas y los enfrentamientos se mantuvieron. En 2002, Israel decidió construir una barrera de vallas y hormigón de varios kilómetros de largo. Además, esa barrera pasa por el territorio palestino. Las autoridades internacionales no estuvieron de acuerdo y solicitaron la destrucción de aquel muro. Sin embargo, Israel siguió con las obras.
En 2017, Donald Trump, Presidente de Estados Unidos de América, decidió reconocer a Jerusalén como capital del Estado de Israel. El país estadounidense se ha mostrado cercano a Israel en las últimas décadas.
En los últimos años, las Fuerzas Armadas de Israel han bombardeado la Franja de Gaza y Cisjordania en numerosas ocasiones. Según el Estado de Israel, estos ataques son respuestas a los atentados de los palestinos contra sus habitantes. Sin embargo, los responsables de estos ataques son los grupos islámicos como Hamas, el cual nunca reconoció los acuerdos firmados entre Palestina e Israel.
Actualmente han muerto más de 1,200 israelíes y más de 8,400 palestinos.
Hija muy bien la verdad se nota tu vocación, felicidades
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¡Gracias! 😁😁
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