La crítica cinematográfica de Leandro Marques, ‘‘Fabricante en serie de emociones’’, inicia con una ficha técnica la cual ayuda al lector a saber cuál obra es el enfoque del autor en su trabajo periodístico. Se trata de la película que fue estrenada en el año 2007, ‘‘Ahora o nunca’’. La ficha técnica contiene los aspectos relevantes de la película como por ejemplo, los nombres del director, productores, guionistas y más. Por otro lado, el título de la crítica es muy atrayente, el lector se pregunta de qué se trata y decide leer la crítica simplemente porque el título le generó curiosidad leer el trabajo periodístico de Marques.
El autor continúa su trabajo periodístico con una tesis en la cual da una opinión basado en el personaje de Sean Hayes, Thomas. ‘‘Sin embargo, dentro de un film que transita hasta el agotamiento el camino de lo esperable, su personaje aporta una cuota de frescura, picardía y originalidad invalorables, por supuesto, teniendo en cuenta el contexto en que desarrolla.’’ Su tesis es breve, concreta y clara. Se puede comprender que, para el autor, el personaje de Sean Hayes fue un aporte fresco a la película.
Luego, en la cadena argumentativa, Marques hace una analogía entre las películas que buscan despertar emociones del público y la prensa amarilla. ‘‘Estas películas, para las cuales “despertar emociones” representa un fin en sí mismo, parecieran estar convencidas de que el espectador no tiene vida propia, no goza, no ríe, no llora, no se emociona, y que un poco de todo eso, combinado, es lo que necesita. Fin en sí mismo significa que el medio para alcanzar una meta es prescindible, o sea, en el caso del cine, que la historia que se cuenta es prácticamente indiferente e irrelevante. Así funcionan este tipo de cintas, como la prensa amarilla pero trasladada a la pantalla grande.’’
En el segundo párrafo de la cadena argumentativa, Marques afirma su argumento anterior sobre la obra. ‘‘Sólo hace falta observar la estructura narrativa del largometraje de Reiner para comprender que la búsqueda de emoción es la aspiración central a la que apunta.’’ El autor utiliza a los personajes, Edward y Carter, como ejemplos ficticios o parábolas. Estos ejemplos ayudan al lector a comprender la razón por la que Marques decía que la aspiración central de la estructura narrativa de la película era buscar las emociones.
Marques critica la falta de espontaneidad, de sorpresa y de originalidad en el guión de la película. ‘‘Al final, con su empecinada aspiración de enseñar algo, de construir un mensaje y una enseñanza, más que a la vida misma termina asemejándose a un libro de autoayuda. La película no se permite en ningún momento dejarse fluir para donde la lleve la historia; desde cada línea de diálogo, pasando por el tono que domina las imágenes, y hasta en muchos de los ángulos que captura la cámara, se percibe un exasperante intento de tener todo bajo control y de conducir al espectador hacia un lugar predeterminado.’’
Además, el autor critica que la construcción de un diálogo horizontal entre el público y la historia no se logró realizar por la ‘‘omnipresencia constante del realizador en cada escena’’. Para reforzar ese argumento, utiliza como ejemplo el inicio de la película explicada en el mismo párrafo. Marques argumenta que la decisión del realizador se puso en evidencia porque la cámara impone y conduce al espectador hacia qué y cómo mirar en lugar de dejar que sea él mismo quien construya su percepción de la situación que observa.
Después, Marques hace un argumento de ridiculización al criticar la película que adopta ‘‘un tono que podría definirse como dramáticamente desdramatizado’’. También, el autor considera que la obra cinematográfica no esconde secretos ni estimula preguntas.
En el cierre de la crítica, Marques reafirma todos sus argumentos acerca de la obra cinematográfica. Para el autor, los actores, Jack Nicholson y Morgan Freeman, eligieron ser parte de una película en la que tenía guiones ‘‘poco originales y no muy exigentes.’’. Sin embargo, Marques opina que la contribución de los actores quienes interpretan a los personajes principales de la película fue vital para que ‘‘pueda sostener cierta cota de entretenimiento.’’ Además, reafirma que Thomas fue el personaje que tenía un ‘‘toque de distinción y algo de divertida espontaneidad a un film que aspira a mucho pero se agota con muy poco, rápidamente.’’
Se puede notar que el autor de la crítica hace una valoración clara y libre sobre la película ‘‘Ahora o nunca’’. También utiliza un lenguaje persuasivo que permite convencer al lector con sus argumentos y ejemplificaciones bien utilizados. Sin embargo, la crítica no está escrita en primera persona lo cual no permitió identificarla como un género de opinión personal. Por otro lado, se puede observar que Marques utiliza varios ejemplos ficticios basados en escenas de la película que ayuda al lector a comprender las razones de sus argumentos.
Muy bien hija, que Dios te siga ayudando siempre
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¡Gracias, papi!
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